No confíés en tu riqueza, ni digás: "tengo suficiente". No confíés en tus fuerzas para seguir tus caprichos. No digás: "nadie puede contra mí", porque el Señor te va a pedir cuentas. No digás: "pequé y no me pasó nada". Lo que pasa es que Dios es muy paciente. No abusés de su perdón para seguir pecando más y más. No digás: "Dios es muy compasivo; por más que yo peque, Él me va a perdonar". Porque Él se compadece pero también se enoja, y castiga con ira a los malvados. Jesús saca a los cambistas del Templo No tardés en volverte a Él; no dejés esto siempre "para mañana". Porque cuando menos lo pienses, el Señor se va a enojar y en el día del castigo vas a caer. No confiés en riquezas mal adquiridas, porque no te van a servir para nada en el día del castigo. No tirés el trigo a cualquier viento, ni camines en cualquier dirección. Sé constante en tu forma de pensar, y no tengas más que una palabra. Apurate para escu...