No confíés en tu riqueza, ni digás: "tengo suficiente". No confíés en tus fuerzas para seguir tus caprichos. No digás: "nadie puede contra mí", porque el Señor te va a pedir cuentas. No digás: "pequé y no me pasó nada". Lo que pasa es que Dios es muy paciente. No abusés de su perdón para seguir pecando más y más. No digás: "Dios es muy compasivo; por más que yo peque, Él me va a perdonar". Porque Él se compadece pero también se enoja, y castiga con ira a los malvados. Jesús saca a los cambistas del Templo No tardés en volverte a Él; no dejés esto siempre "para mañana". Porque cuando menos lo pienses, el Señor se va a enojar y en el día del castigo vas a caer. No confiés en riquezas mal adquiridas, porque no te van a servir para nada en el día del castigo. No tirés el trigo a cualquier viento, ni camines en cualquier dirección. Sé constante en tu forma de pensar, y no tengas más que una palabra. Apurate para escu...
El agua apaga el fuego que arde, y el dar limosna consigue el perdón de los pecados. Del que hace el bien se acordarán después; cuando resbale, encontrará quien lo sostenga. Hijo mío : no te burles del que vive en la aflicción, ni desprecies al que sufre amargamente. No dejes sufrir al que esté necesitado ni te escondas del que esté abatido (Lc 10, 25-37), ni le niegues tu ayuda al pobre. No te hagás el desentendido con el que está abatido No rechaces al débil que te pide ayuda, ni les des motivo para que te maldiga. Si al sentirse triste y amargado levanta la voz, el Creador escuchará sus gritos. Hacete querer por los demás, y respetá a la autoridad. Escuchá con atención al pobre y devolvele con sencillez el saludo. Librá al oprimido del opresor, y no te negués a dar un fallo justo. Portate como un padre con los huérfanos y como un esposo con las viudas. Así Dios te llamará hijo (Mt 5,9), te amará y te librará de la desgracia. La Sabiduría instruye a los que ...